miércoles, 20 de marzo de 2019

Un álbum para Maialen

¡Hola a todos! Lo sé, he vuelto a abandonar el blog y eso que dije que por fin tenía material y que volvería a la carga pero nada, no tengo remedio xD. En mi defensa diré que no he parado de hacer cositas y ahora sí que sí tengo un montón de entradas que publicar... ¿Empezamos?

Hace tiempo la mejor amiga de mi madre me dijo que quería unos álbumes para sus sobrinas y lo que en principio iba a ser un par de detallitos se convirtió en un precioso proyecto de cuatro álbumes con encuadernación en japonesa y varios desplegables y adornos en el interior. Estoy muy orgullosa de este encargo, que aunque largo y trabajoso, me ha hecho disfrutar como nunca con la encuadernación, cada álbum me gustaba más que el anterior. Hoy, os traigo uno de ellos. 


Aunque fue el tercero que realicé, quiero empezar por él porque es mi favorito y eso que es el más infantil, porque está pensado para una niña de once años. 

Bego quería para su sobrina Maialen algo para una niña de su edad, o sea, infantil pero sin pasarse, y enseguida supe que la nueva colección de Stamperia, Alice, sería ideal. Son los mismos papeles inspirados en el libro Alicia en el país de las maravillas que usé para el cuaderno de mi prima Mirian y la verdad es que los diseños no pueden ser más bonitos, sólo tenéis que mirar como quedó la tapa superior con uno de ellos y un poco de tela de encuadernación en rosa: 


Preciosa combinación, ¿verdad? Pero vayamos por partes. Primero os quiero enseñar las páginas que componen el álbum, ya que fue lo primero que hice y luego hablamos de las tapas.

Salvo el último, que ya os explicaré como lo hice, todos los álbumes tienen el mismo diseño interior: 

Una primera página con un bolsillo decorado que contiene tarjetas. Las tarjetas son recortables que trae la colección, sólo hay que recortarlas y decorarlas, pero yo prefiero dejarlas como están, son demasiado bonitas como para añadirles nada. En cuanto al bolsillo, en esta ocasión usé un trozo de la portada de la colección, que está hecha con el mismo material que los papeles y se puede aprovechar perfectamente:


Las esquinas de todas las páginas están troqueladas con una nueva herramienta que compré en las rebajas, ya os contaré como va:


Para no recargar (para mí menos es más), fui intercalando páginas decoradas con páginas sencillas. Pero como no tenía sellos que animaran la composición alegré las hojas básicas con tiras de papel sobrantes y algún recorte. 





La siguiente página decorativa es un desplegable oculto tras una página decorada. Se puede utilizar simplemente como adorno o aprovechar el espacio de más para pegar pequeñas fotos, notas, etc., al gusto de cada uno. Yo personalmente lo dejaría así, la imagen es demasiado bonita para ponerle nada: 



Continué con otra decorada con papel a plena página. Es muy sencilla, sólo hay que recortar el papel a medida y troquelar las esquinas, pero con imágenes tan bonitas como esta no hace falta añadir nada más. Es perfecta para poner una foto muy especial:


Por último, os enseño la página más completa de todas. Se trata de un desplegable con cierre de etiqueta e imán que encierra un bolsillo y una tira de papel. El bolsillo guarda dos preciosas etiquetas que venían ya listas para cortar y colocar el ojal y la tira de papel sujeta dos recortes que pueden usarse de marcapáginas. Para las etiquetas usé ojales en turquesa, son muy alegres y quedan muy bien con los tonos de los papeles. En cuanto al cierre, lo decoré con un bonito brad que compré en Bilbao. Era un paquete de unos veinte brads en tonos azules y verdes y me arrepiento de no haber comprado más. Son a cada cual más bonitos, los estoy usando muchísimo y los voy a echar de menos cuando se terminen: 





¿Qué os parecen las páginas? Las sencillas son perfectas para poner las fotos y las decoradas para algunos detalles o para escribir anécdota en las tarjetas, para acompañar alguna imagen con una de las etiquetas, para guardar tesoros... ¿No creéis? Y ahora, vamos a por las tapas. 

Como en otras ocasiones combiné el papel de scrap con tela de encuadernación. La tapa superior lleva tela rosa en el lado del cosido y uno de mis dos papeles favoritos de esta colección, el de Alicia de espaldas. Para hacerlo más divertido combiné dos tonos de azul en los ojales y cosí con cuerda blanca en vez del hilo azul grisáceo que suelo utilizar. Le añadí un detallito, un charm de una casita de cuento. Me gusta muchísimo cerrar los cosidos en la japonesa con un lazo y un charm, tengo que hacerme con más modelos.

Como habéis podido ver en una de las fotos anteriores, en el lado interior de la tapa repetí con el papel de flores rojas que usé para el cuaderno de Mirian:




En cuanto a la tapa posterior, va forrada completamente con la tela de encuadernación y en la cara interior lleva el papel del conejo:



¿Qué os ha parecido? ¿Os gusta para una niña de once años? Para una amiga/o, una sobrina o sobrino..., o por qué no, ¿para vosotros? Yo lo reconozco, me encantaría tener uno así, aunque ya sea mayorcita. Me ha sobrado algún que otro papel con esta colección así que no os extrañe que pronto os enseñe alguna tontería que me haga como auto regalito. Espero que llegue pronto a Bilbao, estoy deseando tener noticias de Bego y saber si a la nena le gusta el regalo tanto como yo he disfrutado haciéndolo.

Pronto os enseñaré otro de estos álbumes, iré intercalando con otros trabajos que quiero que veáis. Disfrutad del resto de la semana, ¡ánimo que el finde ya está aquí! ¡Besos!

lunes, 4 de marzo de 2019

Espantando los males

¡Hola a todos! ¿Qué tal el fin de semana? El mío tan agotador como genial: el viernes por la noche vi la final del Concurso de carnaval de Cádiz (casi 12 horas, que se dice pronto. Ya es la tercera vez que consigo verla entera), el sábado fui a un concierto de música cofrade en beneficio a la asociación Mi Princesa Rett y ayer pasé el día en Cádiz con una buena amiga. Decidimos la semana anterior ir y en un par de horas pensamos un disfraz y precisamente eso es lo que os traigo hoy, mi disfraz de Carnaval ^_^.

Como podéis imaginar, en una semana es complicado hacerte un disfraz muy complicado así que tuvimos que improvisar. Fue a Sandra a la que buscando por internet se le ocurrió la idea de ir de El mago de Oz, como una comparsa del concurso, pero claro un mago de Oz a nuestra manera. Sólo éramos ella y yo así que descartamos dos personajes y al final ella se quedó como león y yo como espantapájaros. Me vino genial la idea porque ya tenía la ropa, sólo necesitaba algunos detalles. 

En un principio iba a ir con un mono vaquero y una camisa de cuadros que ya tenía en el armario pero quería algo más bonito y me compré un pichi vaquero. Como es una prenda normal y corriente además de para el disfraz la puedo usar a diario y llevaba ya tiempo queriendo una falda vaquera o un pichi, así que sin problemas. La camisa la compré hace ya unos años y queda muy bien con el vestido =). Lo completé con unos leotardos negros y unos zapatos de un tono azul vaquero con suela de esparto.

Teniendo ya la ropa me faltaban los complementos -tenía que parecer un espantapájaros- y quería ir de rosa, uno de mis colores favoritos. La camisa combina varios tonos rosas así que compré una pamela con los bordes desgastados, girasoles de plástico rosa y una cinta arpillera fucsia. Con eso, unas tijeras y silicona caliente me hice el sombrero. Es muy fácil: corté la cinta negra de la pamela; plegué un cm. la fucsia, porque quedaba demasiado ancha y después la pegué. Encima le pegué dos de los girasoles tras quitarlos de los tallos, poniendo bien de silicona y pegando también algunos pétalos entre sí. Es importante que la silicona esté bien caliente -mi uña es testigo de ello- porque si vas a moverte mucho las flores se pueden caer. Ayer estuve el día entero sin parar y el sombrero sigue de una pieza, así que ¡reto conseguido! Me sobraba un girasol y con él me hice un cinturón rápido con más cinta arpillera y la flor. Para hacerlo hay que probarse la cinta sobre el vestido y tras hacer el nudo señalar y colocar el girasol. Si lo pegamos antes puede que luego al ponerte el cinturón la flor no quede en su sitio. 



Ya tenía mi sombrero, mi cinturón y... más que un espantapájaros parecía una granjera o una jardinera. Que me gustaba igual, pero a ver que pintaba un león con una jardinera por Cádiz. Había que arreglarlo.

Fui a un bazar y me compré unos guantes negros muy finitos y una escoba de bruja. ¿Eh? ¿Pero no ibas de espantapájaros? Os juro que miré en mil sitios y no encontraba paja por ningún lado, sólo un poco de heno que me dio alergia. Mala idea. Entonces me quedé mirando las escobas de la sección de disfraces y pensé que me podría valer (y acerté). Quité la cabeza de la escoba y corté las ramas. Se las pegué a los guantes, tras cortarle los extremos de los dedos y listo, ya tenía mis manos de paja. Ahora sí que parecía un espantapájaros =D. 




Con una cinta de pelo fui pegando más paja alrededor y me lo probé para hacerme el pelo de paja. Me quedaba muy bien y tenia pensado ir con eso, pero en Cádiz tenía un problema. No podía mover la cabeza porque las ramas se me clavaban en el cuello así que me lo quité a los dos minutos. 

Por último, con chasca de un color parecido a la paja y cinta de doble cara hice algunos detalles en el vestido. Pegué la cinta en un borde del bolsillo del pichi y también en los zapatos y le puse la chasca. La del bolsillo se fue cayendo a lo largo del día pero en los zapatos aguantaron sin problemas.  

Y fin, así me hice mi disfraz, muy fácil ¿verdad? Sólo hay que tener un poco de imaginación y poco cariño a tus uñas -o habilidad con la pistola de silicona, que no es mi caso, XD-. ¿Queréis verlo? Os dejo algunas fotos del día de ayer: 








¿Qué os parece? Como podéis ver soy un espantapájaros muy útil, ni una gaviota a mi alrededor XD. Y Sandra era una leona monísima =) Pasamos un día precioso, perfecto para rematar el concurso de Carnaval. Y yo volví a Cádiz después de quince años. Es una ciudad preciosa, con mucho encanto, aunque apenas pude ver nada porque íbamos corriendo a ver las agrupaciones. A ver si puedo hacer una escapadita más adelante, cuando esté la ciudad más tranquila ^_^

Espero que os haya gustado el post y hayáis visto que con muy poco y unos coloretes en la cara podéis tener un disfraz muy lindo y divertido. Y vosotros qué, ¿os habéis disfrazado estos días? ¡Contadme! 

Nos vemos pronto en otro post, ¡un beso!

viernes, 1 de marzo de 2019

Pequeño Mateo

¡Hola a todos! 

Perdonad por tantos días sin publicar nada, pero febrero se ha portado bastante mal y he dejado el blog a un lado. Espero que marzo sea más benévolo y poder traeros un montón de cositas. Tengo material de sobra, así que imagino que no habrá problema. 

Antes de empezar os pongo el post más visitado del mes -tampoco es que hubiera mucho donde elegir- pero en fin, la entrada con más visitas es... 



¡El libro de cuentas que hice para la casa! Y no me extraña, porque quedó genial y eso que las pestañas las hice como buenamente pude xD. Ahí tenéis el link por si queréis echar un vistazo. Y ahora, ¡al lío!

Hoy os traigo un post muuuuuuy dulce. Se trata de un álbum de bebé para los futuros papás de Mateo. No sé si recordáis el álbum que hice para Sami, la nena de Lina y David, del blog Los dos contamos. Pues bien, Lina me pidió uno parecido para su amiga, que está embarazada y dicho y hecho, siguiendo el patrón del proyecto que creé para Sami pero con novedades y cositas nuevas que he podido incluir gracias a las mejoras en técnicas y herramientas, he hecho un precioso álbum súper tierno con papeles de Dayka, decorado, cosido y encuadernado a mano. Primero os explico el proceso y luego vamos a verlo, ¿os parece?

Tras cortar unas cartulinas blanca a la medida necesaria, empecé a decorar con la colección de Dayka: son unos papeles de scrapbooking preciosos en tonos azules (también los hay rosas) y motivos muy dulces, perfectos para este tipo de libros. Con ellos, recortables, palabras troqueladas, etc., fui formando bolsillos, espacio para fotografías, tarjetas, cascadas y por supuesto mi juego de las perchas. 

Una vez terminada la decoración, cosí las cartulinas como si se tratara de un cuaderno normal, o sea, en mi telar, sobre cuerdas.  Y por último, forré las tapas y las pegué al cuerpo del álbum mediante las guardas. Lo dejé en la prensa y rematé con el nombre del pequeño en la tapa, con letras de madera. Es un álbum con todo el encanto del scrapbooking pero siguiendo los pasos de una encuadernación artesanal en un viejo telar, tal como me gusta. Da mucho más trabajo que la encuadernación en anillas, pero no importa, no hay nada que me guste más que pasar tiempo en mi telar pasando y sacando la aguja por las páginas de un cuaderno. Y ahora, ¿queréis ver las fotos?



Tapa superior y detalles. Encuadernación en holandesa clásica con tela de encuadernación azul bebé y papel de scrapbooking. Borde troquelado con una cenefa de estrellas y nombre con letras de madera.

Guardas básicas con un bolsillito.


Portada "El libro de Mateo" con esquinas troqueladas y decoración con papel de scrap.




Primeras páginas para fotografías y etiquetas con datos del nacimiento.


Página doble para mamá y papá. Cada espacio lleva una carta para que los papás le escriban sus buenos deseos al bebé. A diferencia de en el de Sami, he puesto las palabras "mamá" y "papá" troqueladas en la parte inferior, así hay espacio para fotografías.







Página doble para más fotografías. En la derecha tenemos una cascada cerrada con tira e imán. 



Más espacio para fotografías. En la página derecha una tarjeta cierra otra que se abre.

Página doble. En la primera espacio para fotografías. La siguiente incluye un bolsillo para guardar recuerdos.


Mi página doble favorita, pues es una idea original propia. En la izquierda tenemos un bolsillito en el que se guardan bodis con sus perchitas. Cada body lleva un momento especial y un espacio en blanco para escribir la fecha. A la derecha un tendedero para colgar cada body con su momento. La palabra "inolvidable" la hice con un troquel y la big shot. 

Espacio en blanco para firmas y mensajes de cariño de la familia. La palabra "familia" también la hice con un troquel. 


Más espacio para fotografías





Últimas páginas con otra tarjeta y cierre de etiqueta y más espacio para fotografías de carnet. 

Tapa posterior forrada en tela de encuadernación azul bebé.*

¿Qué os ha parecido? Me ha dado mucho trabajo pero es tan satisfactorio hacer algo así ^_^ Y estoy contentísima porque sé que a la mamá de Mateo le ha encantado y además hoy una amiga me ha pedido otra cosita similar, ya os iré contando. ¿Y vosotros qué? ¿A qué futuros papás le regalaríais uno? Yo aprovecho para desearle a los papis del peque toda la felicidad del mundo y para agradecer a Lina una vez mas su confianza en mí. Bueno, os dejo aquí el vídeo con el álbum, por si queréis verlo. Recordad que pinchando y yendo a YouTube se ve mucho mejor =)

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Espero que os haya gustado, nos vemos el martes con otro post, ¿quizás un álbum? ¿quizás mi disfraz de Carnaval? ¡Ya lo veréis! ¡Besos!


*En las fotos puede apreciarse arrugas en las páginas. Es normal pues estaba recién encuadernado y la cola aún estaba fresca.
**Música de fondo: Durme, durme de Ana Alcaide.